Adulterio

de cierto infedelidad es un pecado muy grave el los ojos de Dios.  Aquellos que cometen la infidelidad están sin la excusa y deben arrepentirse completamente. La impureza sexual está destruyendo matrimonios diarios. Esto es un plan del enemigo de destruir matrimonios cristianos también.  Lo siento mucho si esto ha ocurrido en su familia. Es algo muy doloroso pero Dios pueden traer curación incluso para esto.

{{José}}, creo que usted sabe lo que debe hacer. La Biblia condena adulterio y la abandonada a su esposa y hijos. Jesús dijo en Mateo 5:32, "Yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio". Hermano José, busque a Dios para que el vuelva a su primer amor hacía su esposa y el lo hará. Sería bueno a pedir ayuda de un consejero cristiano para que él le guíe en estos pasos. Permítame ofrecer una oración para usted. Padre nuestro rogamos que tu vuelvas el amor de hermano José por su esposa y le guíe a una relación sana con ella. Pedimos todo esto en el nombre de Jesucristo, amén.

En mi casa nadie es evangélico, pero yo he ido varias veces a una iglesia cercana, y me gusta. Mi problema es serio y penoso. Mis padres son casados y somos tres hijos, pero yo me he enterado por otras personas de que mi padre es infiel a mi madre. Ella no lo sabe, ni mis hermanos; pero, como usted comprenderá, una situacion así no debe continuar y alguien debe hacer algo. Yo le pregunto a usted, ¿qué debo hacer? ¿Hablo con mi padre? ¿Le cuento a mis hermanos y a mi madre? ¿Me guardo el secreto esperando que mi padre se arrepienta?

Casos como el suyo se ven muy a menudo en nuestra pobre sociedad, a la que le falta una buena dosis de temor de Dios. Para un hijo es no sólo vergonzoso, sino doloroso, sentirse defraudado por su propio padre. Sin embargo, es un alivio saber que sus hermanos y su madre aún no se han enterado. Y digo que es un alivio porque en esa situación hay esperanza para la solución inmediata del problema.

Mi recomendación personal es que usted no le demuestre su resentimiento a su papá. Más bien trate de comprenderlo. Todo hombre en cuya vida no ha habido una relación formal con Dios se ve a menudo envuelto en circunstancias difíciles. Usted puede ayudar a su papá a escapar de este problema, pero tiene que poner mucho amor y mucha comprensión de su parte.

Invite a su papá, pero a él solo, para hablar en algún sitio discreto en el que puedan conversar sin testigos. Dígale que la noticia a usted lo ha sorprendido porque ustedes como hijos siempre han tenido un elevado concepto de su conducta como padre.

Dígale usted que nadie más sabe, para que él sienta mayor confianza. No pretenda aconsejar a su papá. Más bien dígale que usted habla porque no quisiera callar como cómplice en un dolor que a quien afectaría más tremendamente sería a su mamá.

Dígale usted a su papá cuánto lo quieren ustedes. Y prométale también que nadie más sabrá lo que ahora han tratado.

Busque a Dios en oración, antes de hablar con su padre.

La Biblia conta la historia de una mujer agarrada en el acto de adulterio en San Juan 8:2-11, "Y al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a El; y sentándose, les enseñaba. (3) Los escribas y los fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, (4) le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. (5) Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres; ¿tú, pues, qué dices? (6)Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra. (7) Pero como insistían en preguntarle, Jesús se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra. (8) E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. (9) Pero al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio. (10) Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado? (11) Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más."  La actitude de Jesús hacia la mujer refleja su propósito redentor para la raza humana.  Él no la condena como si no fuera apta para recibir el perdón, sino que la trata con bandad y paciencia a fin de guiarla al arrepentimiento.  Hay salvación para ella si deja su "vida de pecado", es decir, si deja de vivir en adulterio y vuelve a su propio esposo.  De cierto hay perdón pero Jesús no contempla con indiferencia el pecado del adulterio y la angustia y desdicha incalculables que eso causa tanto para los adultos como para los hijos.  Lo que Cristo le ofrece a esa mujer es la salvación y una salida de su vida de pecado.  La condenación de Cristo la espera si se niega a arrepentirse y a entrar en el reino de Dios.  {{Ana}} si también ha arrepentido Él dice a ti "Yo te perdono. Yo no te condeno; vete, Y No Peques Más."

 

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