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Mi esposo es alcohólico y tengo varios años de luchar con él; pero todo ha sido imposible. ¿Qué puedo hacer?

Lo que para el hombre es imposible para Dios es fácil. He visto centenares de personas hallar en Jesucristo la solución a sus problemas espirituales y materiales. El hecho de venir a Dios significa que confiamos en un poder superior a nosotros que nos ayuda cuando ya hemos fracasado en nuestro intento. Lo que necesitamos no es una reforma o un nuevo sistema. Lo que su esposo necesita es una transformación, una nueva vida. Romanos dice: (6:4) “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”

Y 2 Corintios 5:17 afirma: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

El primer paso que usted debe tomar es afirmar su propia experiencia con Dios. Permita que Él sea su sostén y ayuda. No se puede esperar mucho de su esposo si usted no demuestra el buen ejemplo. Que él vea su determinación de servir a Dios y luego lo podrá conducir a la fuente de vida. Dios tiene la respuesta para su hogar y especialmente para su esposo alcohólico. Ríndase a Él, y en el transcurso del tiempo se cumplirá la promesa del Señor: “Serás salvo, tú y tu casa” (Hechos 16:31).